Ronderos de Cajamarca inician paro indefinido y exigen atención del Gobierno central

Carreteras bloqueadas, movilizaciones y un petitorio que reclama obras, seguridad y respeto a la autonomía campesina marcan el inicio de una nueva jornada de protesta en el norte del país.

Han pasado más de ocho horas desde el inicio del paro indefinido convocado por las rondas campesinas de Cajamarca, una movilización que mantiene bloqueadas las principales vías de comunicación en la región. Desde tempranas horas de la madrugada, miles de ronderos se desplegaron en puntos estratégicos como Cutervo, Jaén, Bambamarca y Chota, exigiendo al Gobierno Central la ejecución inmediata de obras viales paralizadas y la atención a problemas estructurales que, según afirman, han sido ignorados durante años.

En sectores como Chiple, donde se calcula la presencia de cerca de dos mil manifestantes, la carretera Cutervo–Jaén–Chiclayo permanece completamente bloqueada. En la ruta Cajamarca–Bambamarca, a la altura del kilómetro 3.5, unas trescientas personas han colocado combis atravesadas para impedir el paso de vehículos, mientras que en el cruce El Empalme, en la vía Cajamarca–Chota, unos cuatrocientos ronderos mantienen una estricta vigilancia del tránsito. También se registran cierres en los tramos Cajamarca–San Pablo, cruce Jaén–Bellavista y Cochabamba.

El presidente regional de las Rondas Campesinas, Jhoan Fernández Correa, sostuvo que esta medida de lucha no es improvisada, sino producto de años de incumplimientos. “Todo el petitorio es una plataforma multisectorial, con un objetivo claro, que es pedir una sesión descentralizada del consejo de ministros en Jaén para atender de manera directa las necesidades de nuestra región. Estamos hablando de obras de conectividad terrestre en las vías Chiple–Cutervo, Cutervo–Cochabamba, Pipingos–San Andrés–Puica, entre otras, que llevan años esperando”, declaró.

Fernández también destacó que el pliego de lucha incluye temas urgentes como la lucha contra la minería ilegal en las provincias de Jaén y San Ignacio, el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la mejora de los servicios de salud y educación, y la reactivación de proyectos de desarrollo paralizados. “Lamentablemente nuestra región vive en postergación, entre mentiras y engaños. El gobierno central nos ve como una zona secundaria cuando Cajamarca genera millones en recursos a través de la minería, sin que eso se traduzca en desarrollo para nuestra gente”, añadió con firmeza.

El dirigente no dudó en cuestionar al Ministerio de Transportes y Comunicaciones por lo que consideró un intento de dividir a la organización rondera. “Hace unos días, el MTC publicó un comunicado diciendo que ya tenía coordinaciones con las rondas de Jaén, Cutervo, Chota Y Bambamarca, lo cual es falso. Existen pequeños grupos que han sido captados y actúan como aliados del gobierno, pero nosotros deslindamos de ellos. Nuestra organización está unida y fortalecida”, aseguró.

El dirigente detalló que la medida se mantendrá hasta que el Ejecutivo brinde respuestas concretas. “Esto no es una protesta contra el pueblo, sino una lucha por el derecho a vivir con dignidad. No queremos violencia, queremos soluciones. Si no se escucha nuestra voz, nadie lo hará por nosotros”, manifestó al cierre de su intervención.

En varios puntos del norte cajamarquino, los piquetes de ronderos permanecen vigilantes, permitiendo el paso restringido a ambulancias y vehículos de emergencia. En el cruce Bellavista, donde se unen las provincias de Jaén y San Ignacio, la movilización se desarrolla de manera pacífica, aunque con firme determinación. Fernández adelantó que en las próximas horas se sumarán provincias como Celendín, San Marcos y Cajabamba, consolidando una paralización regional.

El líder campesino recalcó que la medida no busca perjudicar a la población, sino presionar al Gobierno para que cumpla con los compromisos asumidos. “Las rondas hemos sido pacientes demasiado tiempo. Hemos confiado en promesas que jamás se cumplieron. Hoy nuestra voz se levanta no por capricho, sino por necesidad. Exigimos que el estado mire hacia el norte y deje de marginar a Cajamarca”, expresó.

Mientras tanto, las autoridades regionales y locales mantienen reuniones para coordinar el restablecimiento del tránsito y evitar enfrentamientos. Sin embargo, los ronderos han sido claros; el paro es indefinido y solo se levantará cuando el Ejecutivo llegue a Cajamarca con soluciones concretas.

El eco de los tambores y silbatos campesinos se escucha en cada desvío de carretera. Cajamarca, una vez más, vuelve a ser escenario de una lucha que reclama atención, respeto y justicia para un pueblo que se siente olvidado.

Fuente: Otra Prensa (FB)

Fecha: 6 octubre, 2025

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