Durante una entrevista, Edwin Pajares, coordinador de proyectos de agua de la Dirección Regional de Agricultura de Cajamarca, alertó sobre la crítica situación de la gestión hídrica en la región, pese a registrar niveles importantes de precipitación. Según explicó, en Cajamarca llueve entre 700 y 900 mililitros por centímetro cúbico al año, sin embargo, la infiltración efectiva apenas alcanza un litro por metro cuadrado anual, lo que evidencia una grave pérdida del recurso hídrico.
Pajares señaló que el cambio climático ha modificado las condiciones del territorio, permitiendo que zonas donde antes no existían cultivos hoy sean utilizadas para la agricultura. No obstante, advirtió que muchos de estos espacios han sido por siglos zonas naturales de recarga hídrica, las cuales han sido roturadas, generando una fuerte degradación del suelo. Precisó que con una sola lluvia se pueden perder hasta 20 centímetros de tierra fértil, dependiendo del tipo de suelo y la pendiente.
El especialista recordó que la formación del suelo es un proceso extremadamente lento, ya que cada 300 años se genera apenas un centímetro de suelo, por lo que la pérdida acelerada de la capa fértil resulta alarmante. “Lo que está quedando es roca, y la roca no retiene el agua ni sirve para los cultivos”, advirtió, al señalar que esta situación compromete seriamente la sostenibilidad agrícola y la disponibilidad futura de agua.
Finalmente, Pajares sostuvo que en las zonas altas de Cajamarca la roturación del suelo y la falta de cobertura vegetal han dejado los suelos desnudos, impidiendo la retención de las lluvias. Agregó que existe también una débil cultura de conservación, con escaso trabajo en reforestación y zangas de infiltración, por lo que consideró urgente invertir más recursos en proyectos que amplíen y fortalezcan la infraestructura hídrica en la región.
Fuente: Habla Cajamarca (FB)
Fecha: 16 diciembre, 2025
