El REINFO necesita un norte para no normalizar lo ilegal

El Registro integral de Formalización Minera se encuentra en su hora cero, puesto que el país enfrenta uno de los desafíos más complejos de su desarrollo y la decisión que se tome dentro del congreso es poco alentadora para la senda de la regularización y formalidad del pequeño minero y minero artesanal.

Este registro, creado como mecanismo transitorio para formalizar pequeños mineros, hoy enfrenta muchos cuestionamientos porque ha funcionado como un registro extensible que ha devenido en un sistema flexible y sin control riguroso, permitiendo que operadores no cumplan requisitos técnicos, ambientales y sociales. En zonas como Pataz y Conga, ha servido de escudo para actividades ilegales.

Ante esta situación, surge una pregunta inevitable: ¿Dónde están los autodenominados defensores del medio ambientales? Verónica Mendoza, Marco Arana, Goyo Santos, Edy Benavides y toda la izquierda que históricamente se opusieron a la inversión minera formal guardan ahora un silencio cómplice. Quienes protestaron con vehemencia contra proyectos regulados y supervisados, hoy no levantan la voz frente al ecocidio que está dejando la minería ilegal en Conga (Cajamarca), Hualgayoc, Pataz (La Libertad) y otras regiones. Ese silencio no solo es incoherente, es hipócrita, puesto que revela que su activismo ambiental lleva intereses políticos y oportunistas. El pueblo peruano merece una defensa real del medio ambiente con fomento de la formalidad, creación de oportunidades y desarrollo sostenible, no discursos que se activan solo en épocas electorales.

Ante esta situación, el debate central del registro se debe basar en esta gran pregunta, ¿Cómo formalizar la pequeña minería sin debilitar la autoridad del Estado ni profundizar los impactos ambientales y sociales que ya padecemos?

Si bien es cierto, el Reinfo nació con una intención legítima de dar un camino administrativo para que los pequeños mineros y mineros artesanales ingresen a la formalidad legal, técnica y ambiental. Era una medida transitoria, un puente entre la realidad de miles de familias y la compleja institucionalidad que exige la ley, empero, hoy en día ese puente está desgastado.

Para muestra un botón; la minería ilegal ha crecido hasta convertirse en una de las principales economías del delito en el país, generando ingresos anuales de hasta 3 mil millones de dólares, por encima del narcotráfico, y provocando la evasión de más de 750 millones de soles en tributos que deberían servir al desarrollo nacional. Más del 30% del oro exportado tiene origen ilícito, mientras que el 91% de los mineros en el Reinfo no cumple con los requisitos de formalización. Esta distorsión convierte al Reinfo en un escudo que ampara la ilegalidad. Zonas como Madre de Dios, Puno y La Libertad pagan el precio ambiental con miles de hectáreas deforestadas. Es hora de asumir responsabilidad política y reformar un sistema que hoy protege al informal y castiga al que cumple la ley.

Los repetidos pedidos de extensión del Reinfo —primero por años, y ahora por periodos que bordean 2026 o incluso 2027— han generado un efecto no deseado, ya que el Reinfo se ha convertido en un salvoconducto para operar sin cumplir los requisitos de formalización, ambientales y transparencia. No basta con registrar, hay que garantizar cumplimiento. Los que no cumplen deben enfrentar sanciones consistentes con la ley.

El Reinfo no puede seguir siendo una coartada legal para la minería ilegal. El norte de la reforma está en introducir un mecanismo de diagnóstico técnico obligatorio, con verificación territorial, certificación ambiental y plazos concretos. Urge integrarlo a sistemas de fiscalización interinstitucional con MINEN, SUNAT y SERNANP, usando tecnología como drones y satélites. Además, se deben establecer metas escalonadas de cumplimiento, eliminar del registro a los que no avancen y ofrecer incentivos reales para quienes sí lo hagan. Solo así se convertirá en una verdadera ruta hacia la formalización que vele los intereses de proteger el ambiente y la economía peruana y no en un salvoconducto para depredar el país.

Fuente: Bambamarca Televisión (FB)

Fecha: 17 diciembre, 2025

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