Durante el año 2025, el precio del oro registró un incremento sin precedentes, superando los 4,500 dólares por onza y alcanzando picos cercanos a los 4,530 dólares en diciembre. Este aumento, impulsado por la incertidumbre económica global, las expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos y la demanda de activos refugio, representa un alza anual superior al 70 %, la más alta desde 1979.
No obstante, este escenario favorable para el mercado internacional contrasta con la realidad de Cajamarca, región que concentra la mayor cartera minera del país, valorizada en aproximadamente 16,700 millones de dólares. Pese al boom del oro y del cobre, los principales proyectos mineros continúan paralizados o postergados, principalmente por conflictos sociales, cuestionamientos ambientales y la falta de diálogo efectivo con las comunidades.
Esta situación genera una paradoja, ya que mientras los precios internacionales alcanzan niveles históricos, la región enfrenta el cierre progresivo de operaciones actuales como Yanacocha y Cerro Corona antes del 2030, sin que se activen nuevos megaproyectos. Iniciativas clave como Conga, Yanacocha Sulfuros, La Granja, Michiquillay y Galeno permanecen detenidas o con avances limitados, pese a ser priorizadas en distintos momentos por el Gobierno.
En el caso específico de Conga, considerado inviable, el proyecto permanece paralizado desde 2012 tras intensos conflictos socioambientales. Aunque contaba con una inversión estimada de 4,800 millones de dólares y un Estudio de Impacto Ambiental aprobado en 2010, la fuerte oposición social por el riesgo a las fuentes hídricas llevó a su suspensión indefinida. Actualmente, no forma parte de la cartera prioritaria del Ministerio de Energía y Minas.
Fuente: Diario Panorama Cajamarquino (FB)
Fecha: 30 diciembre, 2025
