IPE advierte que US$ 40.000 millones en proyectos mineros no tienen fecha de inicio

La especialista explicó que, aunque la cartera minera nacional supera los US$ 60.000 millones, una parte considerable de estas inversiones todavía enfrenta incertidumbre sobre los plazos para concretarse, lo que evidencia la necesidad de impulsar reformas estructurales que permitan acelerar el desarrollo de nuevos proyectos.

Según detalló, menos de US$ 20.000 millones corresponden a iniciativas que cuentan con alguna fecha prevista de ejecución. Sin embargo, incluso estos proyectos podrían experimentar nuevos retrasos, como ha ocurrido en anteriores actualizaciones de la cartera minera.

Herrera sostuvo que esta situación refleja las dificultades que enfrenta el país para convertir su potencial geológico en inversiones efectivas, especialmente en un contexto internacional caracterizado por un mayor interés en los minerales que produce el Perú.

La economista también advirtió que la inestabilidad política de la última década, los constantes cambios de ministros y las dificultades para implementar reformas han afectado la productividad y competitividad de distintos sectores económicos.

En el caso de la minería, consideró que el país necesita fortalecer sus políticas públicas, mejorar la gestión de los conflictos sociales y establecer condiciones que permitan atraer nuevas inversiones frente a competidores regionales como Chile.

US$ 40.000 millones de la cartera minera siguen sin cronograma

Durante la entrevista, Paola Herrera explicó que el Perú cuenta con una importante cartera de inversiones mineras que podría contribuir a incrementar la producción de cobre, oro y otros minerales en distintas regiones. No obstante, señaló que el principal desafío consiste en transformar estos proyectos en operaciones concretas dentro de plazos previsibles.

De acuerdo con la última edición de la cartera minera publicada en 2026, aproximadamente US$ 40.000 millones corresponden a proyectos que no tienen una fecha estimada de inicio de construcción ni de operación, según las cifras expuestas por la economista.

Esta situación representa una limitación para establecer un horizonte claro de nuevas inversiones y aumentos de producción minera. Herrera agregó que menos de US$ 20.000 millones se encuentran asociados a proyectos que cuentan con alguna fecha programada, aunque estos cronogramas también podrían modificarse.

La especialista recordó que los retrasos han sido recurrentes en las diferentes actualizaciones de la cartera de inversiones. Por ello, consideró que alcanzar metas ambiciosas de desarrollo minero requerirá reformas profundas y una mayor capacidad del Estado para generar condiciones favorables a la ejecución de proyectos.

IPE advierte pérdida de competitividad minera frente a Chile

Uno de los principales cuestionamientos planteados por Herrera está relacionado con la capacidad del Perú para competir por inversiones mineras internacionales.

La economista señaló que tanto Perú como Chile cuentan con un elevado potencial geológico, pero presentan diferencias en las condiciones que ofrecen para el desarrollo de proyectos. En ese contexto, advirtió que las dificultades para impulsar reformas y destrabar inversiones pueden ocasionar que las empresas prioricen iniciativas en otros países.

Como ejemplo mencionó el caso de Zafranal, proyecto minero que anteriormente tenía previsto iniciar su construcción entre 2025 y 2026. Según explicó, la empresa decidió priorizar otro proyecto en Chile, una situación que, desde su perspectiva, evidencia la importancia de mejorar la competitividad del Perú.

Herrera precisó que este tipo de decisiones también responde a evaluaciones propias de las compañías, pero consideró que refleja las consecuencias de no fortalecer oportunamente las condiciones para atraer capitales.

La economista sostuvo que el país no puede limitarse a confiar en su potencial geológico, debido a que otros mercados también ofrecen oportunidades relevantes para las empresas mineras. En ese sentido, destacó la necesidad de desarrollar políticas públicas que permitan mantener al Perú como un destino atractivo para nuevas inversiones.

La especialista vinculó este desafío con un escenario internacional de creciente demanda de minerales, que podría generar oportunidades para incrementar la producción nacional.

Inestabilidad política ha limitado el potencial económico del Perú

Paola Herrera también analizó la relación entre la estabilidad política y el desempeño económico del país. La especialista sostuvo que, aunque los indicadores macroeconómicos peruanos han mostrado estabilidad, esta situación no significa que la economía esté aprovechando plenamente su capacidad de crecimiento.

Advirtió que existe un potencial productivo desaprovechado tanto en minería como en otros sectores económicos. Desde su perspectiva, la inestabilidad política registrada durante la última década ha tenido consecuencias sobre la capacidad del Estado para implementar reformas y promover inversiones.

Entre los factores mencionados destacó los constantes cambios de ministros y las dificultades para sostener políticas orientadas a mejorar la productividad. Herrera reconoció que actualmente existe un escenario de relativa mayor estabilidad frente a lo observado durante los últimos cinco años.

Sin embargo, consideró que esta condición será insuficiente si no se alcanzan consensos para impulsar las reformas pendientes. En el sector minero, sostuvo que estas medidas son especialmente importantes para reactivar inversiones y permitir que las regiones aprovechen mejor sus recursos naturales.

La economista señaló que el crecimiento económico debe evaluarse no solamente a partir de los resultados macroeconómicos, sino también considerando las oportunidades de desarrollo que el país deja de aprovechar.

Tía María evidencia los costos de retrasar inversiones mineras

Durante la entrevista, Herrera identificó al proyecto Tía María, ubicado en Arequipa, como uno de los casos más representativos de las dificultades que enfrenta el desarrollo minero peruano.

La economista señaló que el proyecto ha requerido aproximadamente 30 años de desarrollo, incluyendo más de una década de paralización. Según su evaluación, una parte importante de estas demoras estuvo relacionada con las dificultades del Estado para construir consensos y gestionar adecuadamente los conflictos sociales.

Herrera sostuvo que estos retrasos han afectado la competitividad del Perú frente a otros países que también buscan atraer inversiones mineras.

Sin embargo, destacó que los avances recientes de Tía María muestran que es posible destrabar proyectos mediante acuerdos y el cumplimiento de estándares ambientales, sociales y legales.

Para la especialista, el caso representa una experiencia relevante que podría servir como referencia para otras iniciativas mineras que enfrentan dificultades. No obstante, advirtió que recuperar el tiempo perdido en proyectos paralizados puede requerir esfuerzos adicionales y procesos prolongados.

Asimismo, señaló que no todos los retrasos obedecen exclusivamente a conflictos sociales o dificultades relacionadas con el uso de recursos hídricos. Existen también desafíos geológicos y técnicos que pueden extender los plazos necesarios para desarrollar nuevos yacimientos.

Tía María podría elevar producción de cobre de Arequipa en más de 20%

Uno de los aspectos destacados por la economista fue el potencial impacto económico que tendría la entrada en operación de Tía María en Arequipa.

Herrera explicó que la región ha registrado una desaceleración económica durante los últimos años, pese a contar con importantes recursos mineros. En ese contexto, señaló que durante el primer semestre de 2026 la construcción fue uno de los principales impulsores del crecimiento regional.

Según indicó, una parte relevante de este desempeño estuvo vinculada con las inversiones del sector minero y, particularmente, con el desarrollo de Tía María.

La economista sostuvo que el proyecto podría generar un impacto adicional cuando alcance su etapa de producción. De acuerdo con su estimación, la entrada en operación de Tía María podría incrementar la producción de cobre de Arequipa en más de 20%.

Este crecimiento tendría implicaciones para las actividades económicas relacionadas con la minería, debido a los encadenamientos productivos que genera el sector.

Herrera destacó que las inversiones mineras no solamente tienen efectos durante la construcción de los proyectos, sino también cuando comienzan las operaciones. La especialista consideró que estos impactos resultan especialmente relevantes para regiones que cuentan con potencial minero, pero enfrentan dificultades para sostener mayores tasas de crecimiento económico.

Descubrimientos mineros requieren mayores inversiones y más tiempo

Además de las dificultades regulatorias y sociales, Herrera señaló que la industria minera enfrenta desafíos asociados con la creciente complejidad de los descubrimientos geológicos.

Explicó que, a escala internacional, identificar nuevos yacimientos y avanzar hasta su desarrollo puede requerir períodos cada vez más prolongados. Uno de los factores es que los depósitos minerales se encuentran, en determinados casos, a mayores profundidades, lo que incrementa las exigencias técnicas y económicas.

Esta situación puede elevar las inversiones necesarias para desarrollar proyectos y ampliar los plazos de evaluación. La economista sostuvo que estos desafíos no siempre pueden resolverse únicamente mediante reformas administrativas o regulatorias.

Por ello, consideró importante distinguir entre los obstáculos relacionados con las políticas públicas y aquellos derivados de las características técnicas de cada proyecto.

En el caso peruano, advirtió que las dificultades institucionales pueden sumarse a los desafíos propios de la exploración y el desarrollo minero. Esta combinación refuerza la necesidad de mejorar las condiciones para atraer inversiones y evitar demoras adicionales que puedan afectar la competitividad del país.

Minería ilegal y formalización también requieren reformas

Otro de los temas abordados por la especialista fue la necesidad de fortalecer las políticas vinculadas con el control de la minería ilegal y la formalización de los pequeños productores.

Herrera señaló que ambos asuntos forman parte de los desafíos pendientes del sector minero peruano. La economista consideró importante avanzar en reformas que permitan mejorar el control de las actividades ilegales y fortalecer los procesos de formalización de la minería artesanal y de pequeña escala.

Estos temas, según explicó, mantienen una presencia relevante en la discusión sobre las políticas públicas que necesita el país.

La especialista vinculó estas reformas con la necesidad de mejorar las condiciones de desarrollo del sector minero y aprovechar de manera adecuada los recursos disponibles. Asimismo, destacó que el impulso de la inversión formal requiere el cumplimiento de estándares ambientales, sociales y legales.

En ese sentido, consideró que el desarrollo de nuevos proyectos debe avanzar junto con el fortalecimiento institucional y una adecuada gestión de los conflictos sociales.

Mayor demanda mundial de minerales abre oportunidades para el Perú

Paola Herrera sostuvo que el escenario internacional ofrece oportunidades relevantes para la minería peruana debido al creciente interés en los minerales que produce el país.

La economista señaló que la demanda futura de estos recursos podría generar condiciones favorables para incrementar las inversiones y ampliar la producción nacional. Sin embargo, advirtió que aprovechar estas oportunidades dependerá de la capacidad del Perú para mejorar su competitividad.

La especialista insistió en que contar con importantes recursos geológicos no garantiza, por sí solo, que las inversiones se concreten. En ese contexto, consideró prioritario impulsar reformas, fortalecer la gestión de los conflictos sociales y establecer condiciones que permitan desarrollar proyectos dentro de plazos más previsibles.

También destacó la importancia de generar consensos que faciliten la continuidad de las políticas públicas necesarias para el sector.

Para Herrera, el desafío consiste en evitar que las oportunidades de inversión sean aprovechadas por otros países mientras el Perú mantiene una parte considerable de su cartera minera sin fechas definidas de ejecución.

La economista reiteró que el potencial del país es significativo, pero su aprovechamiento requerirá decisiones que permitan convertir los proyectos pendientes en nuevas operaciones productivas.

Fuente: rumbominero.com

Fecha: 20 octubre, 2026

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