La necesidad de reconocer y respetar la justicia comunal rondera fue uno de los temas abordados durante la III Asamblea Nacional de la Central Única Nacional de Rondas Campesinas del Perú (CUNARC-PERÚ), desarrollada los días 24 y 25 de octubre en Cajamarca.
Durante el encuentro, el doctor Fernando Bazán, en representación del Poder Judicial, destacó el papel histórico de las rondas campesinas en la organización social, la seguridad y la resolución de conflictos en las comunidades rurales. Asimismo, subrayó la importancia de reconocer sus funciones jurisdiccionales dentro del marco constitucional y legal vigente.
Uno de los instrumentos jurídicos mencionados fue el Acuerdo Plenario N.º 1-2009/CJ-116, correspondiente al V Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitorias de la Corte Suprema, que establece criterios para abordar la relación entre la justicia ordinaria y la actuación de las rondas campesinas.
Este marco jurídico resulta relevante para evaluar las intervenciones de las autoridades ronderas considerando las costumbres, la organización comunal y el pluralismo jurídico, sin dejar de lado el respeto de los derechos fundamentales.
Durante la asamblea también se puso énfasis en la necesidad de fortalecer la coordinación entre la justicia comunal y el sistema judicial ordinario, especialmente en un contexto marcado por cuestionamientos ciudadanos sobre la corrupción, la impunidad y la demora en los procesos judiciales.
En esa línea, se planteó que jueces y fiscales consideren los criterios jurídicos aplicables a la actuación de las rondas campesinas, a fin de evitar que sus dirigentes sean criminalizados automáticamente por el ejercicio de funciones comunales, sin perjuicio de la evaluación de cada caso concreto y del respeto a los derechos fundamentales.
La III Asamblea Nacional de la CUNARC-PERÚ se convirtió así en un espacio para poner en debate la autonomía comunal, el reconocimiento de las prácticas tradicionales de justicia y los mecanismos de coordinación intercultural entre las comunidades rurales y las instituciones del Estado.
El reconocimiento de la justicia comunal rondera continúa siendo un asunto central para las organizaciones campesinas, que demandan respeto a su identidad, sus costumbres y su participación en la construcción de la seguridad y la convivencia en sus territorios.
Fuente: Jaime Abanto Padilla (FB)
Fecha: 26 octubre, 2026
