Mientras el alcalde provincial Alfonso Romero Moza y su gerente Nando Villanueva siguen durmiendo el sueño de los justos en sus oficinas, el pueblo de Polán decidió no quedarse con los brazos cruzados y actuó por su cuenta. Esta vez, fue la misma población la que metió mano a la faena, sin apoyo, sin presupuesto municipal. Todo, para no quedar aislados.
Einer Cholán Tantalean, alcalde del Centro Poblado de Polán, no se quedó de brazos cruzados. Tocó puertas, llevó documentos, pidió respaldo formalmente a la Municipalidad Provincial de San Pablo. Pero lo que recibió a cambio fue lo de siempre: silencio, indiferencia y burla. La zona afectada, Lalaquish, forma parte de la jurisdicción provincial. Pero parece que mientras no haya millones de por medio, a Alfonso Romero y su séquito simplemente no les interesa.
¿Dónde está el compromiso con los pueblos que más lo necesitan? Cuándo gritaba en campaña que las trochas carrozables iban estar transitables en todas las épocas del año, pero eso quedó solo en palabras. ¿Cuántas gestiones más tienen que hacer los alcaldes distritales y centros poblados para que los funcionarios provinciales se dignen a responder? La respuesta parece clara: mientras no haya tajada, no hay acción.
Una vez más, queda demostrado que la voluntad del pueblo es más fuerte que la desidia de sus autoridades. Polán no esperó órdenes ni favores: se organizó, sacó el pecho y puso el hombro. Y lo hizo solo. Así como antes, así como siempre.
¿Hasta cuándo Alfonso Romero Moza seguirá ignorando al pueblo? ¿Será que solo aparece cuando hay contratos millonarios en juego? Preguntas que el pueblo se hace.
FUENTE: Red Noticias San Pablo – Cajamarca (FB)
