Compañía de Minas Buenaventura avanza en el desarrollo de dos proyectos de cobre que en conjunto demandarían inversiones superiores a los US$ 3.000 millones, en medio de las expectativas favorables por la creciente demanda mundial del metal rojo.
Así lo señaló Leandro García, gerente general de Buenaventura, durante una entrevista con Rumbo Minero Televisión, donde destacó que la compañía busca aprovechar el actual ciclo de altos precios y las perspectivas positivas para el cobre en los próximos años.
El ejecutivo indicó que actualmente el 50% de los ingresos de Buenaventura proviene de metales preciosos y el otro 50% del cobre, por lo que la empresa continúa fortaleciendo su portafolio cuprífero. Además, recordó que recientemente inauguró San Gabriel, en Moquegua, como su más reciente operación minera.
Trapiche lidera cartera de inversiones de Buenaventura
García explicó que el proyecto Trapiche, ubicado en Apurímac, representa actualmente la principal apuesta de crecimiento de la compañía en cobre.
Según precisó, la inversión estimada para esta iniciativa se sitúa entre US$ 1.800 millones y US$ 2.000 millones, aunque todavía se encuentra en una etapa conceptual y requiere avanzar en estudios y evaluaciones técnicas.
Asimismo, señaló que el segundo proyecto en desarrollo es Coimolache, en Cajamarca, cuya inversión preliminar bordea los US$ 1.100 millones. Esta iniciativa corresponde a una segunda etapa orientada al aprovechamiento de recursos cupríferos en la zona donde actualmente se explotan óxidos de oro.
El ejecutivo indicó que los recursos generados por el actual entorno favorable de precios permitirán acelerar inversiones, estudios y trabajos destinados a garantizar la sostenibilidad de la empresa en los próximos años.
Buenaventura destaca necesidad de estabilidad para nuevas inversiones
Durante la entrevista, García remarcó que la industria minera requiere predictibilidad y estabilidad para captar capitales de largo plazo.
En ese contexto, advirtió que modificaciones a las reglas de juego o propuestas que afecten la seguridad jurídica podrían impactar negativamente en las decisiones de inversión.
Como ejemplo, mencionó el proyecto Trapiche, cuyo descubrimiento se remonta a 1993 y que, tras más de tres décadas de estudios, exploraciones, permisos y trabajo con comunidades, aún no inicia operaciones. Recientemente obtuvo la aprobación de su estudio de impacto ambiental.
Fuente: rumbominero.com
Fecha: 29 mayo, 2026

