A pesar de la temporada de lluvias, Cajamarca sigue enfrentando problemas de desabastecimiento de agua potable. Roseles Machuca, jefe de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS), explicó que la falta de infraestructura adecuada es la principal causa de esta situación. Según detalló, las plantas de tratamiento de Sedacaj, Santa Polonia y El Milagro, tienen actualmente la misma capacidad de procesamiento que hace 15 años, cuando la demanda era significativamente menor.
Machuca recordó que, en el año 2010, Sedacaj contaba con aproximadamente 21,000 conexiones de agua. En ese entonces, las plantas procesaban cerca de 380 litros de agua por segundo en temporada de lluvias, volumen que disminuye notablemente en época de estiaje. Hoy en día, la empresa atiende casi 50,000 conexiones, pero sigue utilizando las mismas fuentes de agua —Río Grande, Río Porcón y Río Ronquillo— y con la misma infraestructura de tratamiento, lo que genera una evidente insuficiencia en el abastecimiento.
El jefe de SUNASS explicó que, si bien hay suficiente agua cruda disponible en temporada de lluvias, las plantas de tratamiento no tienen la capacidad para procesar mayores volúmenes. Además, la falta de nuevos reservorios limita la posibilidad de almacenar agua tratada, afectando la distribución continua del servicio. Esto provoca que el déficit de agua sea una constante tanto en época de sequía como en temporada de lluvias.
Finalmente, Machuca advirtió que para solucionar esta problemática es urgente ampliar la capacidad de las plantas actuales o construir nuevas instalaciones de tratamiento de agua. También se necesita aumentar el número de reservorios para asegurar el almacenamiento y posterior distribución del recurso a toda la población de Cajamarca, que ha crecido considerablemente en los últimos años.
FUENTE: Habla Cajamarca (FB)
