La minería ilegal continúa expandiéndose peligrosamente en la localidad de Cascabamba, provincia de Contumazá, sin que hasta el momento se perciban acciones firmes por parte del Estado. Esta actividad ilícita, que también se reproduce en otras provincias de Cajamarca, opera al margen de la ley, causando severos daños ambientales y sociales.
Los habitantes de la zona denuncian que la situación se agrava día a día. Diversos grupos han tomado el control de los sectores donde se practica esta minería, y no dudan en usar la violencia para mantenerse impunes. Según testimonios locales, los comuneros son constantemente amenazados con armas de fuego y se sienten completamente desprotegidos frente al avance de esta actividad ilegal.
«Nos amenazan, no podemos hablar ni acercarnos. Si denunciamos, nos buscan», relató un poblador que pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias. La presencia de estos grupos ha generado enfrentamientos y un clima de tensión permanente en las comunidades cercanas.
Pese a la gravedad de la situación, hasta el momento no se han realizado operativos sostenidos ni se han implementado mecanismos de control efectivos. La falta de presencia del Estado en la zona es evidente, y la pasividad de las autoridades ha generado un escenario propicio para el crecimiento descontrolado de esta práctica ilegal.
Los ciudadanos hacen un llamado urgente a las autoridades regionales y nacionales para que intervengan y frenen este problema que amenaza con destruir el ecosistema local y vulnerar los derechos de las comunidades afectadas.
Fuente: Luis Lingán Ramírez (FB)
Fecha: 4 agosto, 2025
