El dirigente César Plasencia reiteró su oposición a la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en Cajamarca, advirtiendo que el proyecto no funcionará si no se garantiza, de manera paralela, la disponibilidad de agua para riego. Señaló que actualmente muchos canales de riego reciben aguas residuales domésticas, lo que genera contaminación y conflictos sociales entre los agricultores que dependen de este recurso.
Plasencia explicó que la agricultura es la principal actividad de la población rural y que sin agua de riego las familias no pueden subsistir. En ese sentido, advirtió que sería imposible controlar que los agricultores dejen de usar agua contaminada mientras no se brinde una alternativa segura y suficiente. “¿Habrá institución que vigile todos los días que no se use esa agua? Si no se hace ese trabajo, habrá peleas como ya ha sucedido antes”, sostuvo.
El dirigente planteó que se priorice la construcción de la represa del río Chonta, proyecto que considera esencial para garantizar el abastecimiento de agua limpia. Afirmó que, si bien la PETAR es necesaria, no puede implementarse de manera aislada sin asegurar previamente la infraestructura hídrica que respalde su funcionamiento. “Podemos esperar tres años más sin PETAR, porque hemos esperado toda una vida. Pero lo que no podemos esperar es quedarnos sin agua para nuestros campos”, enfatizó.
Finalmente, Plasencia advirtió que de no considerar este enfoque integral, se generarían problemas sociales en la ciudad y el campo, desde el incremento en los recibos de agua hasta conflictos entre usuarios de canales. “La contaminación nos afecta a todos, pero la falta de agua para la agricultura genera pobreza y desesperanza. Por eso, la represa del río Chonta debe impulsarse primero y, en paralelo, trabajar en la planta de tratamiento”, concluyó.
