Confeti de veneno: Carnaval a cambio de un futuro en Bambamarca

Bambamarca se prepara para celebrar su carnaval. Una explosión de color, música y alegría que, en apariencia, promete un respiro. Pero, ¿a qué precio? La reciente noticia de que la empresa minera Coymolache ha “amablemente” financiado la elección y coronación de Miss Integración 2026 en el Coliseo “Carlos Torres” nos revela una verdad amarga: la fiesta se construye sobre un terreno de contaminación y silencio.

No se equivoque, la colaboración de la minera no es un acto de generosidad, sino una estrategia calculada. Una migaja para silenciar las voces que claman por justicia ambiental. Mientras la población se distrae con la celebración, la memoria de los recientes episodios de agua turbia, el infame “agua chocolate” que inundó nuestros hogares, se desvanece. ¿Es coincidencia que esta crisis hídrica se produzca en la misma época en que las empresas mineras aprovechan las lluvias para arrojar sus relaves a nuestros ríos y quebradas? La respuesta, lamentablemente, es evidente.

La realidad es que la minería, en su afán por maximizar sus beneficios, está envenenando nuestras fuentes de agua y, por ende, la salud de la población. Y, ¿quién parece ser el cómplice silencioso de esta tragedia? Nuestro propio alcalde, Hernán Vásquez Saavedra. La reciente crítica del presidente del Colegio de Economistas de Cajamarca, que lo calificó de “inútil”, no es un ataque personal, sino un reflejo de la profunda inacción de su administración. Bajo su mandato, la Municipalidad se ha vuelto prácticamente invisible, priorizando la connivencia con la minería por encima del bienestar de sus ciudadanos.

Es un círculo vicioso: la minera contamina, el alcalde la protege, y la población se contenta con una “fiestita” para olvidar el daño. Las organizaciones sociales, guardianas de nuestro patrimonio natural y social, parecen haber perdido su voz. ¿Acaso el precio de la complacencia es el silencio?

No nos engañemos: el financiamiento del carnaval por parte de la minera no es la solución a nuestros problemas. Es un parche, un intento de encubrir la realidad. Bambamarca no necesita un alcalde fiestero, sino un líder que se preocupe genuinamente por las necesidades de su gente, que camine por nuestras calles, escuche nuestras inquietudes y luche por la defensa de nuestro medio ambiente. Tampoco necesitamos mineras que contaminen y luego intenten comprar nuestro silencio con fiestas y agasajos.

Necesitamos empresas que aporten al verdadero desarrollo de la provincia, que inviertan en la salud y el bienestar de la comunidad, y que respeten el equilibrio ecológico.

El carnaval es una tradición que merece ser celebrada. Pero no a costa de nuestro futuro. No a costa de la salud de nuestros hijos. No a costa de la destrucción de nuestro medio ambiente.

Bambamarca merece un futuro limpio, seguro y próspero. Y para lograrlo, debemos romper el silencio, exigir responsabilidades y alzar la voz contra la impunidad. El confeti de veneno debe ser reemplazado por un futuro de esperanza y sostenibilidad.

Fuente: Radio Disco Plus - Señal de Poder. (FB)

Fecha: 30 enero, 2026

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