Economista Víctor Vargas advierte abandono del Estado y avance de la minería ilegal en Cajamarca

El economista Víctor Vargas cuestionó duramente el funcionamiento de la democracia en el país, señalando que esta solo estaría beneficiando a “cuatro o cinco personas”, mientras la mayoría de ciudadanos permanece al margen del desarrollo. En ese contexto, advirtió que uno de los problemas más graves que enfrenta Cajamarca es el avance sostenido de la minería ilegal, frente al silencio —según indicó— de quienes antes se oponían con firmeza a los proyectos mineros formales.

Vargas sostuvo que existe una notoria ausencia de los llamados defensores del medio ambiente y de diversas ONG que en su momento lideraron protestas contra la minería formal, pero que hoy no se pronuncian ante la expansión de la minería ilegal en zonas como Conga. Afirmó que esta situación evidencia el abandono del gobierno nacional y regional, permitiendo que actividades ilegales ocupen espacios donde podrían desarrollarse proyectos formales que generen empleo y recursos para la región.

El economista recalcó que Conga no es únicamente un proyecto aurífero, sino que su principal potencial está en el cobre, un mineral con alto valor en el mercado internacional. Señaló que su explotación formal permitiría generar renta para mejorar la infraestructura regional, así como los servicios de educación y salud. Sin embargo, alertó que la informalidad y la falta de acción de las autoridades de los tres niveles de gobierno están generando mayor descontento ciudadano, lo que podría reflejarse en altos niveles de ausentismo electoral y votos blancos o nulos.

Finalmente, Vargas cuestionó las declaraciones de figuras políticas que aseguran trabajar en Cajamarca contra la minería ilegal, señalando que la población no percibe ese trabajo en el territorio. Indicó que el país sí necesita minería, pero una minería legal y formal, con reglas claras y mecanismos desde el Congreso que no desalienten la inversión y promuevan la formalización. “Lo contrario —afirmó— es solo un juego político que termina engañando a la población y debilitando aún más la confianza ciudadana”.

El economista Víctor Vargas cuestionó duramente el funcionamiento de la democracia en el país, señalando que esta solo estaría beneficiando a “cuatro o cinco personas”, mientras la mayoría de ciudadanos permanece al margen del desarrollo. En ese contexto, advirtió que uno de los problemas más graves que enfrenta Cajamarca es el avance sostenido de la minería ilegal, frente al silencio —según indicó— de quienes antes se oponían con firmeza a los proyectos mineros formales.
Vargas sostuvo que existe una notoria ausencia de los llamados defensores del medio ambiente y de diversas ONG que en su momento lideraron protestas contra la minería formal, pero que hoy no se pronuncian ante la expansión de la minería ilegal en zonas como Conga. Afirmó que esta situación evidencia el abandono del gobierno nacional y regional, permitiendo que actividades ilegales ocupen espacios donde podrían desarrollarse proyectos formales que generen empleo y recursos para la región.
El economista recalcó que Conga no es únicamente un proyecto aurífero, sino que su principal potencial está en el cobre, un mineral con alto valor en el mercado internacional. Señaló que su explotación formal permitiría generar renta para mejorar la infraestructura regional, así como los servicios de educación y salud. Sin embargo, alertó que la informalidad y la falta de acción de las autoridades de los tres niveles de gobierno están generando mayor descontento ciudadano, lo que podría reflejarse en altos niveles de ausentismo electoral y votos blancos o nulos.
Finalmente, Vargas cuestionó las declaraciones de figuras políticas que aseguran trabajar en Cajamarca contra la minería ilegal, señalando que la población no percibe ese trabajo en el territorio. Indicó que el país sí necesita minería, pero una minería legal y formal, con reglas claras y mecanismos desde el Congreso que no desalienten la inversión y promuevan la formalización. “Lo contrario —afirmó— es solo un juego político que termina engañando a la población y debilitando aún más la confianza ciudadana”.

Fuente: Habla Cajamarca (FB)

Fecha: 21 enero, 2026

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