De acuerdo con la declaración de un colaborador eficaz, «el general Zanabria arreglaba con todos, con ambos mandos (…). Por eso, antes de que nos vengan a detener, nos avisaban. Sabíamos cuando subía la PNP y todos fugábamos». Esta protección habría permitido a los mineros ilegales operar sin restricciones, pese a los constantes enfrentamientos armados en la zona.
FUENTE: Prensa en Acción (FB)
