El avance de la minería ilegal en zonas cercanas a concesiones mineras formales se ha convertido en una creciente preocupación para la industria. Así lo advirtió Paul Gómez, Gerente General de la Mina Cerro Corona y Vicepresidente Técnico Gold Fields , durante la Semana de Ingeniería de Minas, evento organizado por el Capítulo de Minería del Colegio del Ingenieros del Perú.
En declaraciones a Rumbo Minero, el ejecutivo señaló que la compañía ha detectado un incremento sostenido de actividades de minería ilegal en áreas próximas a sus operaciones, principalmente en concesiones de exploración donde actualmente no se realizan trabajos, así como en terrenos que no pertenecen directamente a la empresa.
“Si bien no hemos tenido incidentes directos con minería ilegal en nuestras operaciones activas, sí hemos podido notar una mayor presencia en zonas muy cercanas, especialmente en concesiones sin actividad y en áreas colindantes”, indicó.
Minería ilegal incluso en pasivos ambientales remediados
Uno de los aspectos más alarmantes, según Gómez, es la reaparición de minería ilegal en pasivos ambientales que ya habían sido cerrados y remediados, los cuales son reabiertos sin ningún tipo de control técnico ni ambiental.
“Estamos observando minería ilegal incluso en pasivos ambientales cerrados, lo cual es extremadamente peligroso, porque se destruyen zonas que ya habían sido recuperadas y se generan impactos ambientales significativos”, advirtió.
Este tipo de prácticas, señaló, no solo agrava el deterioro ambiental, sino que también incrementa los riesgos para la seguridad, la salud y el orden territorial, afectando a comunidades y actividades económicas formales como la agricultura.
Coordinación con autoridades y alerta permanente
Ante este escenario, Gold Fields mantiene una coordinación constante con las autoridades competentes, reportando cualquier indicio de actividad ilegal detectada en sus concesiones o zonas aledañas. Gómez destacó que existe un alineamiento claro del Ministerio de Energía y Minas, el viceministerio y el Gobierno Regional de Cajamarca para enfrentar este problema.
No obstante, subrayó que el combate contra la minería ilegal exige vigilancia permanente y acción sostenida. “La minería ilegal sigue intentando ganar espacio. No es un problema coyuntural, es estructural, y requiere que todos los actores mantengamos una actitud activa de denuncia y prevención”, enfatizó.
Impacto en la inversión y la competitividad minera
Finalmente, el ejecutivo alertó que el incremento de la minería ilegal también afecta la competitividad del Perú como destino de inversión minera, al generar percepciones de inseguridad, desorden y debilidad institucional.
“Un país que no logra controlar la minería ilegal pierde competitividad. Eso complica la llegada de capitales para proyectos formales, justamente en un contexto en el que el Perú necesita atraer inversión para sostener su desarrollo minero”, concluyó.
Fuente: rumbominero.com
Fecha: 14 enero, 2026

