En Hualgayoc la minería no trajo progreso, trajo destrucción: Familias sin techo, casas partidas por las voladuras; ríos y manantiales desaparecidos, aguas contaminadas; suelos infértiles, campos convertidos en polvo; comunidades divididas, conciencias compradas; enfermedades respiratorias y cuerpos intoxicados por metales pesados.
La mina se llevó el oro de nuestras entrañas y dejó pobreza, abandono y dolor. Lo que prometieron como “desarrollo” fue solo un espejismo: empleos temporales, beneficios para menos del 5% de la población… y después, nada.
GOLDFIELDS fue pan para hoy y hambre para mañana. La minería saquea, contamina y destruye.
Que el mundo sepa: Cajamarca no olvida. Que nadie se deje engañar por discursos de “progreso” que solo significan muerte lenta para nuestros pueblos.
Fuente: Infórmate Cajamarca (FB)
Fecha: 4 marzo, 2026
