Hacia un modelo sostenible: más allá de la dependencia minera

Nos dicen que la crisis de Cajamarca es por el “estancamiento minero”. La verdad es otra: el problema no es la falta de nuevos proyectos, sino la dependencia de un modelo agotado que nunca cerró las brechas de pobreza, ni siquiera en tiempos de bonanza.

La falacia de la bonanza perdida

Durante el apogeo de Yanacocha, Cajamarca siguió siendo una de las regiones más pobres del Perú. El verdadero fracaso fue no invertir en alternativas productivas: agricultura, turismo, industria.

Conga y la gestión del conflicto

La protesta social no fue un capricho, fue una defensa legítima del agua. Culpar a los defensores ambientales de la minería ilegal es una falacia que encubre la ausencia del Estado y su falta de fiscalización.

El mercado no es un regulador ético

Esperar que la caída de precios “solucione” la minería ilegal es una postura pasiva. Cajamarca no puede depender de la Bolsa de Londres: necesitamos una transición económica planificada hacia agroexportación técnica y ganadería sostenible.

Impacto social: ¿quién se beneficia realmente?

La minería genera empleo limitado y de corto plazo. El reto no es atraer más megaproyectos, sino:

  • Exigir estándares ambientales de clase mundial.
  • Fomentar una economía circular.
  • Invertir el canon en agua y educación.

Conclusión

El estancamiento minero no es un fracaso, es una oportunidad histórica para dejar atrás la economía de enclave y construir un futuro basado en la regeneración de nuestros suelos y la diversificación de nuestros talentos. El bienestar de Cajamarca no puede seguir dependiendo de un socavón.

Fuente: Radio Disco Plus - Señal de Poder. (FB)

Fecha: 26 enero, 2026

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