Eber Arribasplata, Napoleón Gil Gálvez y Wilmer Vásquez Ruiz: estos inútiles, lacayos, otorongos de la política tratan al distrito de Hualgayoc como si fuera un mercado de trueque, y la voluntad de sus habitantes fuera mercancía disponible a cambio de regalos pasajeros. Recorren los centros poblados y comunidades realizando mitines con movilizaciones desmedidas, en las que se observa una cantidad de asistentes que supera ampliamente el número total de electores habilitados en el distrito. Una simple suma de las personas que acompañan a cada candidato demuestra que traen asistentes de otras localidades sin vínculo alguno con Hualgayoc, con el único fin de abultar cifras y simular un respaldo ciudadano que no tienen. Son simples farsantes y embaucadores, marionetas sin criterio que solo obedecen intereses ajenos al distrito.
La campaña que ejecutan es ostentosa y millonaria, con gastos excesivos en grupos musicales, bebidas alcohólicas, comelonas y toda clase de agasajos. No es más que un aprovechamiento descarado de la necesidad, la pobreza y las carencias de las familias de Hualgayoc para comprar conciencias y comprometer votos. Es una ofensa grave a la dignidad de la población, obra de unos sinvergüenzas descarados, cínicos, parásitos y chupasangres que no sienten ni un gramo de vergüenza. Son aprovechadores y oportunistas, traficantes de la necesidad que usan la carencia ajena como escalera para sus fines. Está demostrado en la práctica que los candidatos que más regalan son los que más roban al llegar al poder. ¿Y dónde están las autoridades que supuestamente fiscalizan este tipo de compras de conciencias en Hualgayoc?
Fuente: Ventana Informativa Digital (FB)
Fecha: 8 julio, 2026
