El distrito de Hualgayoc, en la región Cajamarca, enfrenta una preocupante expansión de la minería ilegal, un fenómeno que no solo amenaza el medio ambiente, sino que también pone en evidencia las debilidades del sistema de seguridad y justicia. La reciente fuga de cinco presuntos mineros ilegales desde la comisaría del distrito ha encendido las alarmas y recuerda lo ocurrido en otras zonas del país, como Pataz.
Ubicado a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar, Hualgayoc ha visto cambiar su realidad con la llegada de personas atraídas por la explotación ilegal de oro. Como consecuencia, se han incrementado las investigaciones por delitos ambientales, tenencia ilegal de explosivos e insumos químicos. La gravedad de la situación llevó al Gobierno a declarar el estado de emergencia en cinco provincias de Cajamarca, medida que hasta ahora no ha logrado frenar el avance de estas actividades ilícitas.
La captura
La última semana de junio, fuertes detonaciones alertaron a efectivos policiales, quienes siguieron el rastro hasta unos socavones clandestinos. En el lugar encontraron a siete hombres junto a una bolsa con dinamita y decenas de costales con mineral extraído ilegalmente.
La intervención fue realizada únicamente por la Policía Nacional, pese a que el estado de emergencia permite el apoyo de las Fuerzas Armadas. Posteriormente, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental asumió el caso y solicitó la detención preliminar de los intervenidos mientras continuaban las investigaciones.
Tras reunir los elementos de convicción, el Ministerio Público pidió prisión preventiva para los siete investigados.
La fuga
El pasado 4 de julio, durante una audiencia virtual realizada desde la comisaría de Hualgayoc, el Poder Judicial dictó siete meses de prisión preventiva para los detenidos.
A partir de ese momento comenzaron los hechos que hoy son materia de investigación. Según el parte policial, apenas terminó la audiencia los detenidos atacaron a los efectivos que los custodiaban y comenzaron a pedir ayuda a gritos.
De acuerdo con el documento policial, alrededor de 80 personas irrumpieron violentamente en la dependencia policial, agrediendo a los agentes con palos y fierros para facilitar la fuga de los detenidos.
«Empezaron a gritar y pedir apoyo; de forma sorpresiva un aproximado de ochenta personas ingresaron violentamente a la dependencia policial», señala el parte.
Los fugitivos aprovecharon la confusión y escaparon entre un numeroso grupo de personas que participaba en la inauguración de un local de campaña política, actividad que también genera cuestionamientos por haberse desarrollado en una jurisdicción bajo estado de emergencia.
Horas después, la Policía logró recapturar a dos de los siete implicados; sin embargo, cinco continúan prófugos.
Sospechas y contradicciones
Las investigaciones también alcanzan al comisario de Hualgayoc, Marco Antonio Becerra Barrantes, debido a que, según información recogida por la Fiscalía, no se encontraba en la dependencia policial al momento de la fuga y presuntamente habría estado en una reunión familiar en Bambamarca.
Además, fuentes fiscales sostienen que existen inconsistencias entre el parte policial y los primeros testimonios obtenidos durante la investigación. Una de las versiones indica que los detenidos no estaban esposados y que únicamente un efectivo policial se encontraba a cargo de su custodia cuando intentaron escapar.
Este caso vuelve a poner en debate la capacidad del Estado para enfrentar el avance de la minería ilegal en Cajamarca. Mientras organizaciones criminales fortalecen su presencia en zonas auríferas, la fuga de cinco investigados evidencia las serias falencias en los operativos de seguridad y en la protección de las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley.
Fuente: Contacto Informativo - Regional (FB)
Fecha: 14 julio, 2026
