La minería peruana en el 2025 y proyecciones hacia el 2026

En términos mineros, el 2025 probablemente será recordado por dos motivos. El primero es la increíble paradoja que han supuesto, por un lado, los espectaculares precios del cobre, el oro y la plata y, por otro, el lento avance de la producción minera. Es inconcebible que, en un contexto de esta naturaleza, con precios que llevan ya cinco años en niveles sobresalientes, el ritmo de inversión y de producción no sea mayor. A la fecha, solo hay dos proyectos importantes en construcción (Tía María y Zafranal, ambos en Arequipa), y ninguno por encima de los US$ 3,000 millones de inversión, como fue el caso de Las Bambas o Quellaveco. La sensación de oportunidad desperdiciada es inevitable, pero invita también a aprovechar el momento lo antes posible.

El segundo motivo por el que podría ser recordado el 2025 en términos mineros es el avance notorio de la minería informal. El Estado tuvo algunos esfuerzos para controlar su expansión, pero fueron insuficientes y finalmente cayeron en saco roto en el Congreso de la República. En línea con el incremento del precio del oro y de su capacidad productiva, los ingresos de la minería informal han ido creciendo vertiginosamente, y con ello su capacidad de influencia. No es muy exagerado decir que el daño ambiental, la violencia y otros crímenes conexos de la minería ilegal son un riesgo serio para la estabilidad y el futuro del país. El 2026, siendo el año de cada dos décadas en que se juntan las elecciones nacionales y las subnacionales, nos halla más con promesas por cumplir en el campo minero que con espacios de consolidación. La bola está en nuestra cancha.

BALANCE Y PERSPECTIVAS

La producción minera mostró un desempeño moderadamente positivo durante el 2025, favorecida por ampliaciones relevantes, pero limitada por factores como las bajas leyes de mineral y el impacto de la minería ilegal.

el campo minero que con espacios de consolidación. La bola está en nuestra cancha. BALANCE Y PERSPECTIVAS La producción minera mostró un desempeño moderadamente positivo durante el 2025, favorecida por ampliaciones relevantes, pero limitada por factores como las bajas leyes de mineral y el impacto de la minería ilegal. Entre enero y octubre, la producción minera aumentó 2.9% (según estimaciones del IPE a partir de las cifras del Minem) y habría cerrado el año con un crecimiento en torno al 2%.

El avance fue impulsado principalmente por el cobre (+3%) y el zinc (+18.8%), aunque con resultados mixtos en el primero. Por un lado, destacó la ampliación de la capacidad de producción en Las Bambas, tanto en su primer tajo (Ferrobamba) como en el nuevo tajo Chalcobamba (cuya operación inició en la segunda mitad del 2024). No obstante, esta expansión fue parcialmente compensada por las bajas leyes de mineral que afectaron la producción en algunas de las principales minas del país, como Cerro Verde, Antamina y Toquepala.

Fuente: rumbominero.com

Fecha: 19 febrero, 2026

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