Mapa minero pendiente: grandes proyectos y una oportunidad para el Perú

Tras las elecciones regionales y municipales, el panorama político en el interior del país se muestra expectante en plena ebullición de la agenda minera. Y es que el Ejecutivo y los nuevos gobernadores, quienes iniciarán funciones a partir del 1 de enero de 2027, tienen el reto de gestionar una cartera de 66 proyectos de inversión minera, valorizada en más de US$64,075 millones.

Tomás Gálvez advirtió que en el distrito cajamarquino se concentran desde hace buen tiempo muchos mineros ilegales.

De este listado de proyectos, 33 son de cobre y representan una inversión total de US$45,402 millones. En mayo pasado, la Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que hacia el año 2035 el mundo enfrentará un déficit de cobre y se anticipa que la demanda por este mineral crecerá de forma acelerada. Esto representa una oportunidad crucial para que el Perú, y especialmente la macrorregión sur, pueda concretar todas estas iniciativas.

Y ahí radica la importancia de las nuevas autoridades regionales, quienes tendrían que actuar como el principal puente político, social y administrativo entre el Estado, la empresa privada y las comunidades locales para sacar adelante todos los proyectos.

LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Son siete las regiones del país que acumulan la mayor cantidad de inversiones mineras y proyectos en espera, según un informe elaborado por el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Estas son Cajamarca, Apurímac, Arequipa, Moquegua, Áncash, Cusco y Piura. En conjunto, estos departamentos concentran 37 iniciativas y US$51,462 millones en inversiones.

Cajamarca se mantiene como el principal destino de inversión minera del país; sin embargo, cuatro de sus siete proyectos (La Granja, Galeno, Reposición Shahuindo y Yanacocha Sulfuros) aún no tienen fecha de inicio de ejecución. Estas cuatro iniciativas junto con Michiquillay, Coimolache Sulfuros y Conga —que lleva más de 10 años detenido y ha sido invadido por la minería ilegal— suman US$16,587 millones en inversiones, lo que equivale a cerca del 4.41% del PBI. Según estimaciones del Minem, estos siete proyectos podrían elevar los ingresos por canon y regalías que recibe dicha región de cerca de S/300 millones a más de S/2,200 millones anuales.

En Apurímac, los proyectos Los Chancas y Haquira, que generarían US$4,460 millones en inversiones (1.19% del PBI), son prioridad del Ejecutivo; sin embargo, enfrentan conflictos socioambientales de carácter territorial. Algo similar ocurre en Arequipa con Zafranal, Pampa de Pongo y Tía María, que generarían en conjunto US$5,486 millones (1.46% del PBI). Este último proyecto, sin embargo, ya logró destrabarse y empezaría a producir cobre a inicios de 2028, tras 13 años de enfrentamiento.

Integración Coroccohuayco, que sería ejecutado en 2029, es uno de los principales proyectos mineros del Cusco, ya que generaría US$1,800 millones en inversiones (0.48% del PBI). En tanto, Río Blanco, en Piura, concentra una inversión estimada de US$2,792 millones (0.74% del PBI); sin embargo, se encuentra paralizado desde el año 2010 debido a la fuerte oposición de las comunidades campesinas de Ayabaca y Huancabamba.

En lo que respecta a las transferencias de recursos (canon, regalías y derecho de vigencia y penalidad) generados por la minería, Áncash ha recibido solo este año la suma de S/2,229 millones, mientras que Arequipa, Apurímac y Cajamarca percibieron un total de S/1,499 millones, S/1,492 millones y S/1,251 millones, respectivamente.

Las siguientes regiones en la lista son Moquegua (S/1,158 millones), Cusco (S/790 millones) y Piura (S/77 millones). Esto solo es una muestra de las considerables sumas de dinero que administrarán las nuevas autoridades regionales y que deben aprovecharse para el desarrollo de cada jurisdicción.

Fuente: dipromin.com

Fecha: 19 octubre, 2026

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