La expansión de la minería ilegal en Cajamarca vuelve a generar preocupación por sus posibles consecuencias ambientales y económicas. César Zamora Vento, economista y analista político, alertó sobre el peligro que representarían los relaves mineros acumulados en sectores de Hualgayoc, La Encañada, Conga y Algamarca, donde las lluvias intensas podrían favorecer el desplazamiento de estos residuos hacia zonas agrícolas, ganaderas y fuentes de agua.
Durante su participación en la secuencia “Don Ce”, de RCR, Zamora cuestionó la falta de control sobre las operaciones mineras ilegales y advirtió que la ausencia de medidas de contención podría agravar los daños en las cuencas de la región.
“Cuando ocurran las lluvias torrenciales en las zonas donde se está trabajando, van a arrastrar los relaves que están al filo de las lomitas”, sostuvo, al llamar la atención sobre la necesidad de actuar antes de que se produzcan mayores afectaciones.
PREOCUPACIÓN POR LAS CUENCAS Y LA ACTIVIDAD AGROPECUARIA
El analista señaló que los residuos del procesamiento de minerales pueden contener compuestos químicos perjudiciales para el ambiente. Según advirtió, su desplazamiento hacia las partes bajas de las cuencas podría comprometer la calidad del agua, deteriorar los suelos y afectar a las familias que dependen de la agricultura y la crianza de animales.
Zamora expresó especial preocupación por las consecuencias que una eventual contaminación podría ocasionar a los productores rurales, quienes podrían verse perjudicados sin conocer oportunamente el origen del problema.
Asimismo, cuestionó que las operaciones ilegales, según su apreciación, no prioricen la prevención ambiental ni la instalación de mecanismos adecuados para controlar los residuos mineros.
Frente a este escenario, demandó una intervención efectiva de las instituciones responsables de la fiscalización y protección ambiental, con acciones orientadas a identificar los puntos de riesgo, verificar la situación de los relaves y evitar que las precipitaciones los transporten hacia fuentes hídricas y terrenos productivos.
CUESTIONA LA FALTA DE CONTROL ESTATAL
Zamora también dirigió sus críticas a las instituciones encargadas de supervisar estas actividades y sostuvo que la población no debería asumir las consecuencias de operaciones que se desarrollan al margen de las normas.
“Entonces viene la lluvia y esto va a ser un desastre, mayor del que ya están ocasionando”, advirtió durante su intervención.
Sus declaraciones reabren el debate sobre la capacidad de respuesta del Estado frente a la minería ilegal en Cajamarca, particularmente en zonas donde las actividades extractivas pueden entrar en conflicto con la protección del agua, la producción agropecuaria y la salud de las comunidades.
La magnitud de los posibles impactos en cada localidad, sin embargo, debe establecerse mediante inspecciones de campo, análisis de agua y suelos, y evaluaciones técnicas de las autoridades competentes.
EL NIÑO: EXHORTAN A PREPARARSE ANTES DE LAS LLUVIAS
En otro momento de su intervención, el economista planteó que el Gobierno debe reforzar la preparación frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, con una estrategia que no se limite a atender emergencias, sino que también permita reducir riesgos y recuperar las zonas afectadas.
Propuso impulsar campañas de información para que la población conozca las amenazas asociadas a las precipitaciones y participe en actividades preventivas organizadas con las autoridades locales.
Entre las acciones que mencionó figura la limpieza de quebradas peligrosas, especialmente en zonas de mediana altitud, así como la identificación de sectores vulnerables y la orientación a las comunidades para responder oportunamente ante eventuales emergencias.
A su juicio, la prevención requiere coordinación entre el Gobierno, las instituciones especializadas y la ciudadanía, de modo que las localidades cuenten con medidas de respuesta antes de que las lluvias provoquen daños.
DOS FRENTES URGENTES PARA CAJAMARCA
Las advertencias de Zamora Vento ponen sobre la mesa dos desafíos para la región: fortalecer la intervención contra la minería ilegal y mejorar la preparación ante eventos climáticos intensos.
En territorios como Hualgayoc, La Encañada y Conga, la protección de las fuentes de agua y de las actividades agropecuarias resulta fundamental para las comunidades rurales. Por ello, la fiscalización ambiental, la evaluación de los relaves y la prevención frente a las lluvias constituyen tareas que requieren atención oportuna de las autoridades.
La advertencia está planteada; corresponde a las instituciones competentes verificar los riesgos y adoptar medidas para proteger las cuencas, los recursos naturales y a la población cajamarquina.
Fuente: Jaime Abanto Padilla (FB)
Fecha: 19 octubre, 2026
