En Sorochuco, provincia de Celendín, la tierra que gritó “¡Conga no va!” hoy enfrenta un escenario opuesto. La minería ilegal avanza sin control y ocupa espacios antes defendidos con firmeza y los líderes que encabezaron marchas ahora guardan un silencio que sorprende a todos.
Este distrito, antes símbolo de resistencia frente a proyectos formales, se ha convertido en un foco crítico de minería informal. Autoridades confirman campamentos y socavones operando sin restricción alguna, y la contaminación en ríos y laderas evidencia los daños ya presentes.
Sorochuco vive una contradicción dolorosa que sorprende incluso a su propia población. La tierra que rechazó Conga por temor a la contaminación hoy sufre daños ambientales causados por mineros ilegales. Y quienes antes se proclamaban defensores del medio ambiente ahora miran hacia otro lado.
Fuente: Bambamarca Aldia TV. (FB)
Fecha: 26 noviembre, 2025
