La minería formal se distingue por su cumplimiento con los marcos legales, ambientales y tributarios establecidos por el Estado, esta actividad opera bajo estándares técnicos y de seguridad, genera empleos formales, contribuye con impuestos y canon minero, y promueve el desarrollo en sus zonas de influencia.
En contraposición, la minería ilegal representa una amenaza constante para el medio ambiente, la salud pública y el orden social ya que se realiza sin permisos, invade áreas naturales protegidas o territorios indígenas y utiliza métodos altamente contaminantes afectando ríos y suelos, evade impuestos, destruye ecosistemas y, en muchos casos, está ligada a redes de criminalidad.
La diferencia entre ambas formas de minería radica no solo en la legalidad de sus operaciones, sino también en sus impactos a corto y largo plazo; mientras la minería formal busca integrarse al desarrollo sostenible y generar beneficios económicos para el país y las comunidades, la minería ilegal genera daños.
Fuente: Bambamarca Aldia TV. (FB)
Fecha: 24 junio, 2025
