El otrora defensor de policías corruptos, Juan José Santiváñez, todavía ministro del Interior, llegó a Cajamarca huyendo de una citación del Congreso en donde debía explicar su ineficiencia en seguridad ciudadana y el incremento de muertes por sicariato en el país.
Se excusó ante el Congreso diciendo que viajaba a Cajamarca, y así fue, llegó en horas de la mañana a firmar un «convenio» con la Municipalidad Provincial de Cajamarca. Y su presencia atrajo a todos como las moscas a la miasma. Autoridades y figuretis, prensa amiga del gobierno y de Joaquin.
Joaquín le obsequió una binza y un poncho, la que el impresentable ministro recibió con regocijo y gratitud. Ambos se lanzaron flores como dos enamorados. Se aplaudieron mutuamente en un rito lleno de frenesí.
Santiváñez mintió con descaro y ofreció becas y SIS a los hijos de ronderos (cualquier muchacho estudioso puede acceder a ellas y al seguro de salud hasta acceden los extranjeros) y la gente como si de una orquesta manejada por la batuta de un director de orquesta se tratara, aplaudió a rabiar y Joaquín otra vez sonrió feliz.
Luego Santibáñez coronó su osadía y anunció que en julio los ronderos urbanos y campesinos y juntas vecinales, marcharían con paso gallardo y que serían aplaudidos. Otra vez todos aplaudieron llenos de felicidad.
Probablemente después de ese acto casi circence fueron (con Joaquin) a comer un cuy frito con caldo verde y quesillo que luego se anotarán en el rubro de «bocaditos», pero esta vez de la Municipalidad Provincial de Cajamarca (se supone que el fino poncho de lana y la binza de gruesa verga de toro se anotarán en el rubro de «condecoraciones», también de la MPC).
Mientras el país se desangra por la extorsión y el sicariato, el ministro lambiscón de Dina prefiere el figuretismo, aunque esta vez con las horas contadas, pues ya ni sus aliados más pertinaces ahora lo respaldan y ante una ineptitud que lo delata es probable que en las próximas horas ya no sea más el señor ministro al que todos aplauden y tenga que volver al viejo oficio de defender legalmente a policías corruptos, como antes, como solo él bien sabe hacerlo.
FUENTE: Bambamarca Televisión (FB)
