Un riguroso estudio científico que utilizó metodologías avanzadas de monitoreo reveló que el agua que ingresa al Reservorio Tinajones presenta niveles críticos de contaminación, poniendo en riesgo la calidad del recurso hídrico de la región Lambayeque.
Este monitoreo ciudadano estuvo a cargo de la organización no gubernamental (ONG) Grufides, con la representación de Mirtha Villanueva Cotrina, en respuesta a la solicitud de la Comunidad Santa Catalina Muchick de Chongoyape, quienes señalaron su preocupación por las consecuencias de los trabajos mineros y agroindustriales, cerca a las cuencas de los ríos ubicados desde Santa Cruz (Cajamarca) hasta el Reservorio Tinajones (Lambayeque).
Para este estudio se emplearon dos métodos complementarios: parámetros físico-químicos y un innovador análisis biológico mediante macroinvertebrados bentónicos, una técnica que permite evaluar la salud ecosistémica de los cuerpos de agua y que está avalado por la Unión Europea.
HALLAZGOS PREOCUPANTES
El monitoreo detectó solo cuatro familias de macroinvertebrados bentónicos con puntajes significativamente bajos. Mediante dos índices científicos reconocidos – el Índice Biótico Andino (AVI) y el Índice Biological Monitoring Working Party (BMWP) – los resultados fueron concluyentes:
– Índice Biótico Andino: 21 puntos, clasificado como «agua de calidad mala»
– Índice BMWP: 28 puntos, categorizado como «aguas muy contaminadas»
IMPLICACIONES AMBIENTALES
Según el ingeniero Cesáreo Cueva Infante, encargado del monitoreo ciudadano, “la presencia limitada de organismos acuáticos sugiere un ecosistema severamente degradado, probablemente resultado de contaminación por materia orgánica y posibles descargas industriales o mineras en la cuenca”.
El experto advierte que esta situación compromete no solo la calidad del agua del reservorio, sino potencialmente los sistemas de abastecimiento y riego que dependen de este recurso hídrico.
Recursos Hídricos de Cajamarca muestran grave deterioro ecológico
Así mismo, los resultados muestran un panorama alarmante. El Río Cañac, ubicado cerca de una actividad minera, presentó apenas una familia de macroinvertebrados, lo que lo cataloga como un río fuertemente contaminado. En contraste, el Río San Lorenzo mostró mayor vitalidad, con más de siete familias de organismos acuáticos y una calificación de «agua de buena calidad», aunque con indicios de contaminación orgánica moderada.
Ante esta situación el presidente de la Comuidad Santa Catalina Muchick, Edivar Carrasco, señaló, “La pérdida de biodiversidad en estos ecosistemas es irreversible. Las empresas mineras deben ser multadas y obligadas a implementar sistemas de tratamiento de aguas. Demandamos un plan de recuperación de cuencas con participación comunitaria, transparencia total en los monitoreos y sanciones ejemplares. La inacción significa condenar a generaciones enteras a la exposición de contaminantes que provocarán enfermedades crónicas, malformaciones congénitas y devastación ambiental”.
Finalmente, el docente Javier Ruiz, indicó, “la contaminación de nuestros ríos es una bomba de tiempo sanitaria. Los resultados revelan que el Río Cañac y el Reservorio Tinajones están prácticamente muertos, lo que significa exposición directa a metales pesados, químicos tóxicos y patógenos. Las autoridades de salud deben declarar una emergencia sanitaria inmediata”.
Además acotó, “exigimos un estudio epidemiológico exhaustivo para determinar los impactos en las comunidades que consumen esta agua. La población infantil y los agricultores son los más vulnerables. La contaminación no solo afecta el agua de consumo, sino que contamina cultivos, ganado y cadenas alimenticias completas”.
FUENTE: Radio Disco Plus -¡señal de Poder.
