Mientras Gold Fields celebra sus millones de dólares y presume de “sólido desempeño financiero”, en Hualgayoc seguimos cargando con el peso de la contaminación, el agua escasa y la tierra herida. Nos hablan de inversión, pero lo que esconden es más perforaciones, más relaves, más riesgo para nuestras comunidades.
Dicen que quieren “maximizar la planta” y “optimizar costos”. ¿Qué significa eso para nosotros? Que nuestra salud y nuestro futuro valen menos que sus utilidades. Que el oro y el cobre de nuestras montañas se convierten en cifras de Wall Street, mientras aquí se multiplican los pasivos ambientales.
El proyecto Nueva Esperanza no trae esperanza:
- Trae más presión sobre nuestras fuentes de agua, ya debilitadas por Cerro Corona.
- Trae más relaves y desechos tóxicos, disfrazados de “sostenibilidad”.
- Trae más dependencia de un modelo extractivista, que nunca ha generado desarrollo real en Hualgayoc.
Nos dicen que “sería un día muy triste si no tuvieran más presencia en el Perú”. Para nosotros, el día triste es cada vez que una empresa minera decide perforar nuestra tierra sin escuchar a la gente, sin respetar nuestra dignidad.
Los hualgayoquinos no aceptamos que se nos imponga un proyecto que solo beneficia a los accionistas de Gold Fields. Nuestra voz es clara: no más perforaciones, no más falsas esperanzas, no más saqueo disfrazado de inversión.
Fuente: Infórmate Cajamarca (FB)
Fecha: 2 marzo, 2026
