La reciente visita de mi amigo Felipe, el Chaski Varela, ha vuelto a poner sobre la mesa una verdad que muchos prefieren ignorar: San Miguel posee una de las mayores riquezas arqueológicas del norte del país, pero sigue abandonada, sin rumbo y sin una visión de desarrollo real.
Somos, según el mapa del Tawantinsuyo, la única provincia del antiguo Chinchaysuyo con dos Caminos Inca plenamente identificados. Esto debería ser motivo de orgullo, pero también un llamado urgente a actuar. No podemos seguir dejando que nuestros sitios arqueológicos se deterioren mientras en otras regiones, con menos recursos patrimoniales, ya viven del turismo, la identidad y la cultura.
Nuestras artesanas, con su callua y tejidos declarados Patrimonio Cultural, han demostrado que cuando se brinda apoyo —aunque sea mínimo—, San Miguel es capaz de proyectarse al mundo. Ellas ya exportan a otros países; mientras tanto, nuestras autoridades aún discuten ideas que nunca pasan del papel.
Y ahí está el problema de fondo: décadas de promesas vacías. Cada plan de gobierno distrital, provincial o regional repite los mismos discursos sobre turismo, cultura y desarrollo. Pero apenas llegan al cargo, esas propuestas terminan engavetadas, olvidadas o botadas al tacho. Esta práctica ya no se puede normalizar.
Mi crítica es clara: no necesitamos más discursos; necesitamos instituciones que trabajen de manera articulada, con una visión conjunta y de largo plazo. Ya conocemos nuestra riqueza; ahora debemos convertirla en motor de desarrollo sostenible, no en un tema decorativo para campañas políticas.
Aun así, esta crítica viene con una propuesta:
urge convocar a una mesa provincial permanente, integrada por autoridades, organizaciones culturales, artesanos, comuneros y especialistas, que establezca un plan real para rescatar, proteger y poner en valor nuestro territorio histórico y arqueológico. Un plan con plazos, responsabilidades y vigilancia ciudadana.
Nuestros antepasados construyeron esta riqueza con esfuerzo y sabiduría. Nosotros tenemos la obligación moral de no dejarla morir. Si queremos un mañana mejor, debemos empezar por asumir, todos juntos, el trabajo que la historia exige.
Fuente: RcaNoticias San Miguel - Cajamarca (FB)
Fecha: 17 noviembre, 2025
