Es imperativo que la ciudadanía recuerde esta lección: En las luchas marcadas por la oposición a proyectos mineros formales, quien pierde es el campesino; quien gana es el político oportunista.
La defensa del agua y el medio ambiente es una causa justa y prioritaria. Sin embargo, en la provincia de Hualgayoc y sus alrededores (Bambamarca, Chugur), esta noble bandera ha sido tristemente instrumentalizada por un grupo de dirigentes que, al alcanzar el poder, traicionaron el mandato popular que les dio origen.
El patrón es dolorosamente recurrente: líderes que escalaron posiciones políticas —alcaldes, gobernadores, congresistas— oponiéndose férreamente a proyectos mineros formales y legales, hoy muestran un silencio cómplice ante la embestida de la minería informal e ilegal que devasta nuestras zonas, especialmente en el área que alguna vez defendieron, como Conga.
A las puertas de las próximas elecciones regionales y municipales, observamos el resurgimiento de estos mismos actores. Convocan reuniones urgentes contra proyectos que cumplen con toda la formalidad legal, pero curiosamente, guardan un mutismo absoluto cuando se trata de denunciar la devastación causada por la minería ilegal. ¿Su compromiso con el agua es selectivo? ¿Su lucha solo es válida cuando les garantiza réditos políticos inmediatos?
La población de Bambamarca, Hualgayoc y Chugur no puede seguir siendo el «tonto útil» de esta coyuntura. El ejemplo más crudo es el conflicto de Conga: mientras los dirigentes ganaban aplausos y cargos públicos, el costo humano lo pagaron los campesinos humildes, con vidas perdidas en las calles. Hoy, ¿alguien recuerda y apoya a las familias que perdieron a sus seres queridos en esa lucha? Los «grandes luchadores» se llenaron los bolsillos y olvidaron el compromiso.
Exigimos a los candidatos y a los dirigentes tradicionales que no solo muestren rechazo a la minería formal, sino que condenen con la misma vehemencia y exijan el cese inmediato de la minería ilegal que hoy ataca nuestro territorio. Es hora de dejar de ser instrumentos de ambiciones políticas y exigir un liderazgo que defienda el medio ambiente y el futuro de nuestra gente de manera consistente, no solo cuando hay elecciones a la vista.
Fuente: Cajamarca al Día (FB)
Fecha: 2 marzo, 2026
