El pueblo de San Gregorio se mantiene en pie de lucha frente a la minera Madre Mía, que pretende instalarse de manera abusiva en nuestro territorio. En nuestra última reunión, el pueblo acordó otorgarle un plazo para que se retire y abandone las tierras san gregorianas, pedido que ha sido ignorado. Que quede claro: aquí manda la mayoría del pueblo, no la minoría que lo respalda, encabezada por Pascual Gonzales Espinoza, quien hoy es repudiado por traicionar a su gente y apoyar a delincuentes armados que atentan contra nuestra vida.
Entre ellos está Raúl Baltazar Copitán, dirigente de esos delincuentes que el 9 de septiembre atentaron contra nosotros. Aun así, sin vergüenza alguna, en una entrevista con Chequén Noticias se atrevió a responsabilizarme de lo que pudiera sucederle. Desde este espacio le digo claramente: el único responsable de cualquier daño que pueda ocurrirme a mí, a mis compañeros o a los moradores de San Gregorio eres tú, Raúl Baltazar Copitán, por traer delincuentes armados. Ese día, frente a la Policía, reconociste tu responsabilidad y firmaste un acta porque sabías perfectamente lo que estabas haciendo.
También responsabilizamos a Pascual Gonzales, quien públicamente te respalda y lo ha dejado claro en entrevistas. Que todos lo sepan: no cederemos nuestras tierras. Ustedes podrán tener dinero y poder, pero nosotros tenemos lo más importante: al pueblo, un pueblo humilde, valiente y decidido a defender sus derechos. No claudicaremos.

