Cerrar las brechas de infraestructura hídrica en Cajamarca demanda planificación sostenida y una mirada de largo plazo. Así lo sostuvo Néstor Mendoza Arroyo, director regional de Agricultura, quien advirtió que, al ritmo histórico, podrían requerirse hasta 50 años para consolidar alrededor de 500 hectáreas de áreas comunales cultivadas en la región.
El funcionario explicó que, con una gestión ordenada y continua, en un periodo de aproximadamente seis gestiones regionales de cuatro años cada una se podría alcanzar el abastecimiento de agua para riego en 120 mil hectáreas. Precisó que solo en un periodo de cuatro años es posible construir 15 mil reservorios, infraestructura que permitiría irrigar más de 20 mil hectáreas de cultivos, lo que marcaría un avance significativo para el agro cajamarquino.
Mendoza reconoció que existe desconfianza en la población frente a estos anuncios; sin embargo, remarcó que, si se mantiene el ritmo actual de trabajo de la Dirección Regional de Agricultura en la construcción de reservorios, los objetivos son alcanzables. En ese sentido, recordó que las grandes irrigaciones en la costa peruana se han desarrollado históricamente mediante proyectos especiales creados por ley, los cuales hoy muestran resultados exitosos, experiencia que —según indicó— puede replicarse en la sierra, empezando por Cajamarca, para potenciar la agricultura y la agroexportación.
Asimismo, señaló que estos esfuerzos deben articularse con proyectos de siembra y cosecha de agua, así como con una adecuada gestión desde las cabeceras de cuenca, donde resulta clave fortalecer prácticas de reforestación. Advirtió también que, si no se piensa en el largo plazo, se corre el riesgo de perder capacidad de almacenamiento, pues actualmente varios embalses de la parte bajan ya presentan problemas de colmatación por sedimentos.
Finalmente, Mendoza Arroyo fue enfático al exhortar a quienes aspiran a cargos públicos o de elección popular a impulsar proyectos generacionales. “Las experiencias existen, pero muchos políticos no conocen el territorio y concentran su atención solo en las ciudades. El problema principal está en el campo”, afirmó. Añadió que la inseguridad ciudadana que hoy se percibe en los centros urbanos es consecuencia directa de la desatención de la zona rural, la falta de oportunidades laborales y la migración masiva hacia las ciudades, fenómeno que —advirtió— termina agravando los problemas sociales.
Fuente: Habla Cajamarca (FB)
Fecha: 3 febrero, 2026
