En una reciente entrevista, Javier Pereyra Díaz, consultor de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y ex regidor de la Municipalidad de Cajamarca— realizó una crítica profunda a la forma en que los cajamarquinos enfrentan su desarrollo regional. “Somos una región minera, pero seguimos siendo antimineros”, señaló con ironía. A diferencia de otras regiones y provincias como Pacasmayo, donde los pobladores se sienten orgullosos de ser arroceros, o Piura, donde se identifican con el limón, Pereyra lamentó que en Cajamarca “nos enfrentamos entre nosotros, no somos tolerantes ni buscamos acuerdos. Siempre miramos lo que tiene el otro, pero no nos juntamos para construir juntos”.
Pereyra también se refirió al uso inadecuado de herramientas como el mecanismo de Obras por Impuestos. “No priorizamos adecuadamente. Nos enfocamos en la gestión del agua, pero no atendemos el problema de manera integral en todo el departamento”, advirtió. Criticó además la ejecución de obras que, si bien pueden ser visualmente atractivas, no resultan funcionales ni responden a las verdaderas necesidades de la población. En ese sentido, propuso reemplazar los discursos de “responsabilidad social y ambiental”, que consideró “muy electoreros”, por un enfoque basado en la responsabilidad cívica y económica.
no de los aspectos más sensibles abordados por Pereyra Días fue el manejo de los recursos públicos. “Las autoridades electas deben entender que el dinero que reciben no es de ellos, es de todos los cajamarquinos, y deben rendir cuentas de forma transparente, clara y efectiva”, subrayó. En esa línea, recordó que entre 2007 y 2018, solo el Gobierno Regional de Cajamarca recibió más de 2 mil 700 millones de soles, sin que la ciudadanía tenga claridad sobre el destino de esos fondos. “El pueblo se sigue preguntando dónde está esa plata”, afirmó.
Finalmente, Pereyra Díaz expresó su preocupación por la falta de planificación y transparencia en las inversiones regionales. Como ejemplo, mencionó los aproximadamente 500 millones de soles destinados a obras de saneamiento y electrificación en distintas provincias, que con adicionales y sobrecostos terminaron costando cerca de 800 millones. “Y lo más grave es que muchas de esas obras aún no han sido recibidas”. Pereyra llamó a una urgente reforma en la gestión pública regional, basada en planificación, eficiencia y compromiso real con el desarrollo de Cajamarca.
Fuente: Habla Cajamarca (FB)
Fecha: 29 agosto, 2025
